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"Un inglés… ¿excelente?"

 

Gerardo Barboza
La Prensa Libre
20 de agosto de 2008

 
Don Carlos Sequeira, presidente ejecutivo del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), en su comentario "Puertas abiertas al idioma inglés", difundido el 14 de agosto del año 2008 y según el sitio web de la Cámara Nacional de Radio, anunció que el INA hace "efectiva su misión de brindar un inglés excelente para un país más competente". La iniciativa es valiosa, empero, merece la revisión de los argumentos planteados por don Carlos en su comentario.

Indica don Carlos que: "Nuestros programas cuentan hoy con mejores elementos de apoyo didáctico, en especial en materia de libros de texto…". De acuerdo con información en la Contraloría General de La República —y me excuso de antemano si lo que manifiesto a continuación no es exacto—, parte del material didáctico que el INA utiliza como "mejores elementos de apoyo" son libros de texto de la serie Interchange.

Un ejemplo de la miríada de estudios internacionales independientes que demuestra que los textos que promueven la competencia comunicativa en realidad no lo hacen, es el realizado por la investigadora Heidi Vellenga de Northern Arizona University, "Learning Pragmatics from ESL & EFL Textbooks: How Likely?". Vellenga analiza la enseñanza de la pragmática en los libros de texto "Headway Upper Intermediate", de Oxford, "Interchange 2" y "Passages 1", de Cambridge y "Voyages 2" de Prentice Hall Regents, que promocionan el desarrollo de "Destrezas Integrales" (Integrated Skills) e indica que en "la investigación acerca de libros de texto que enseñan prácticas comunicativas… éstos rara vez incluyen explicaciones adecuadas y comprensibles de cómo la conversación funciona en inglés" y, concluye, por ejemplo, que "el aprendizaje de la pragmática en libros de texto es sumamente improbable" y que "las implicaciones del estudio establecen que más investigaciones deben realizarse en el uso de libros de texto en el aula para determinar su eficacia para la adquisición de la competencia pragmática". ¿Realizó el INA investigación científica rigurosa e independiente para determinar que esos textos son en realidad el "mejor apoyo didáctico"?

Continúa don Carlos en su comentario: "… establecer un programa de corto plazo para elevar el nivel de los egresados del INA, del estándar denominado B1 de acuerdo con el Marco Común Europeo de la Universidad de Cambridge hacia el nivel C1…". El Marco Común Europeo (MCE), es un proyecto del Council of Europe (COE) y no de la Universidad de Cambridge. De lo anterior surge la interrogante de si los promotores del MCE en Costa Rica han analizado, estudiado y entendido los orígenes, desarrollo, implementación y alcances de ese proyecto, que es para los estados miembros del COE, así como la literatura científica y académica emanada en Europa que señala sus falencias.  En todo caso, ¿en qué se parecen los estados miembros del COE a Costa Rica para importar el MCE? ¿Cuáles son los estudios científicos y académicos con los que el INA determinó la conveniencia o inconveniencia de adherirse al MCE?

Como punto de culminación de su comentario, don Carlos manifiesta: "Al final del programa de estudios, todos aplicarán la prueba Toeic, que constituye el punto final para certificar el nivel C1 alcanzado". ¿Cómo se logra "certificar" el inglés de un estudiante cuando la prueba que se utiliza no ha demostrado su validez en términos de lo que supuestamente mide, no en términos de su validez aparente, la que es "altamente subjetiva" y se define como aquella que fue construida por la "publicidad efectiva y evaluaciones incompetentes", según el investigador Timothy Nall en "Toeic: A Discussion and Analysis"? Además de Nall, el Dr. Mark Chapman, de Hokkaido University, en "TOEIC: Tried but undertested" (sic), indica que "la poca investigación independiente que existe acerca de la prueba, brinda evidencia conflictiva", y la agrupa en tres categorías: "reportes de investigación y manuales técnicos producidos por Educational Testing Service (ETS) —creador y dueño del Toeic—, dos estudios independientes realizados acerca de la prueba, pero cuyos investigadores se sustentaron en datos brindados por ETS y pocos estudios independientes conducidos con información no brindada por ETS". Chapman manifiesta que "como es de esperarse, los reportes financiados y publicados por ETS, presentan un amplio respaldo sobre la confiabilidad del Toeic y como instrumento válido de medición directo en "listening" y "reading" y como instrumento de medición indirecta en "speaking" y "writing". ¿Cuenta el INA con estudios científicos rigurosos e independientes acerca de esa prueba, realizados en y para Costa Rica? ¿Con base en qué determinó el INA la conveniencia de esa prueba? Dice don Carlos además que se han generado "alianzas estratégicas con instituciones educativas para mejorar el idioma inglés". ¿Se refiere a las "alianzas" publicadas en un periódico nacional el 24/03/08, en la que una de esas "instituciones educativas" brinda la capacitación y es la que aplica, a la vez, la prueba en mención? ¿Jueces y partes? ¿Aceptaría el INA que sus graduados fueran certificados mediante otra prueba internacional?

Habrá observado el lector que los autores citados, investigadores científicos y académicos, son de países anglosajones, en universidades de los Estados Unidos de América, Europa, Japón y Corea del Sur, entre otros (LA PRENSA LIBRE, 15/08/08, p.18), cuya literatura está a disposición pública para su revisión y análisis.

Como lo dije hace casi once meses en otro distinguido medio de comunicación escrita —y sin que a la fecha hayan respondido con evidencia científica, rigurosa e independiente—: autoridades y técnicos de planta del INA tienen la palabra.




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